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FRANCIA

Ponce, tres orejas, y Juan Bautista, un rabo en Istres

Ambos diestros salen a hombros en la última de feria mientras que Ginés Marín no tuvo opciones

domingo 17 de junio de 2018, 17:52h

Fotos: ISABELLE DUPIN

Al primero de la tarde, bien presentado, lo lanceó con gusto en el capote Enrique Ponce. Tras brindar al público, cuajó un trasteo muy pulcro, cuidando al flojo animal que embestía con nobleza y calidad pero sin emoción alguna. Faena completa sobre ambos pitones, muy limpia estéticamente, que gustó al público a pesar de faltarle intensidad. Cortó una oreja.

El segundo de la tarde sirvió en el último tercio por su nobleza y calidad. Juan Bautista se lo sacó a los medios con torería y garbo. Después armó un trasteo sobre ambos pitones muy técnico y a la vez profundo tanto en el toreo en redondo como al natural. Aprovechó las buenas embestidas del toro, que le sirvió para macerar una actuación a más que llegó con fuerza al tendido. Abrochó su actuación con naturales abandonado, con un palmo de tela y preñados de suavidad que junto a las luquesinas pusieron al toro en suerte. Un pinchazo previo a una estocada no fue impedimento para que pasera los máximos trofeos. Al toro se le dio una generosa vuelta al ruedo.

Bien presentado el tercero, un toro al que Ginés Marín lo recibió variado de capote y con gusto. Muy torero. Después, con la muleta, con el toro venido a menos aunque con mucha nobleza, realizó un trasteo por ambos pitones en el que intentó lucirse sin posibilidad alguna. Sin emoción ni transmisión en la embestida el toro, el extremeño estuvo entregado buscando un triunfo que no fue posible.

Enrique Ponce le cuajó una actuación académica y artística al cuarto, un toro sin emoción. Anodino y soso en cada una de sus embestidas, el valenciano no pudo firmar una faena intensa pero toreó a placer sobre ambos pitones en un trasteo pulcro, lleno de arte y pureza. Los mejores momentos, los más intensos de la faena, llegaron con las poncinas. Estocada entera y caída, aviso y dos orejas.

Veroniqueó con gusto Juan Bautista, que salió decidido a recibir al toro sin enmendar el terreno a pies juntos, muy entregado y valiente. Lo llevó al caballo galleando por chicuelinas con una media muy torera. Con el galo a más y buscando el triunfo, cogió los palos pero protagonizó un tercio menor. La faena, iniciada en redondo, tuvo entrega y templanza. Faena completa por ambos pitones de Juan Bautista, que se gustó, se relajó, llevó al toro y lo toreó con mucho empaque y relajo. Improvisó en la cara del juampedro con los cambios de mano en una lección de buen gusto y torería que conectó con el público. Una lástima los aceros que le privaron de volver a cortar los trofeos.

Cerró plaza otro toro bien presentado de Juan Pedro Domecq ante el que se estiró Ginés Marín a la verónica. Quitó por chicuelinas y después cuajó una faena pulcra y larga pero sin transmisión ni emoción. No puco lucirse, rematando de una estocada media desprendida y descabello.

Istres (Francia). Domingo 17 de junio de 2018. Tarde. Toros de Juan Pedro Domecq, bien presentados, nobles pero sosos y deslucidos en líneas generales. El segundo, Manijero, número 130, de 500 kilos, nacido en 12/12, premiado con exceso con la vuelta al ruedo. Enrique Ponce, oreja y dos orejas tras aviso; Juan Bautista, dos orejas y rabo y ovación con saludos; Ginés Marín, silencio en ambos. Entrada: Lleno de "No hay billetes". Se guardó un minuto de silencio en memoria de Iván Fandiño en el primer aniversario de su muerte. Una vez roto el paseíllo también se hizo entrega de un recuerdo a Enrique Ponce por su trayectoria y el gesto de torear la corrida de Adolfo Martín el viernes 15 de junio.