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PORTUGAL

La bravura de Pinto Barreiros arrasa en Lisboa

Luis Rouxinol y Felipe Gonçalves dieron una vuelta al ruedo en cada toro de su lote

viernes 20 de julio de 2018, 11:05h

Fotos: JOAO SILVA

La séptima de abono de Campo Pequeno fue una sensacional corrida de toros. Un verdadero ritual de consagración de la bravura, esa virtud rara y espléndida que constituye la base fundamental de la Fiesta. Fue mérito de la histórica divisa de Pinto Barreiros, que ostentó trapío, seriedad, fijeza, casta, codicia y nobleza. El ganadero dio dos más que merecidas vueltas al ruedo. Cinco toros fueron ovacionados por los aficionados, que recuperaron su fe en la bravura. En la próxima corrida se lidiarán toros del otro hierro del ganadero triunfador, Joaquín Alves - Sao Torcato, y la afición ya se pregunta si se repetirá el milagro.

Aunque el protagonismo fue de los toros, el festejo tuvo bastantes momentos de interés y de emoción, sobre todo en el Concurso de Pegas, donde hubo valerosa y lucida competencia entre los grupos de forcados amadores de Ribatejo, Chamusca y Cascais. El trofeo en disputa se lo llevó el forcado Ventura Doroteia (Cascais), decisión que suscitó una fuerte división de opiniones.

El veterano Luis Rouxinol firmó la faena ecuestre más completa frente al codicioso cuarto, que le permitió dar muestras de su capacidad de lidiador, además de una entrega sin límites. Faena larga, con suertes variadas, algunas de nota alta, y el remate con un buen par a dos manos. Se empeñó igualmente con el noble toro que rompió plaza, buscando el triunfo pero sin redondear.

Filipe Gonçalves no aprovechó debidamente al bravísimo segundo a lo largo de una lidia con altibajos y escaso contenido artístico. Mejoró su actuación al torear al codicioso quinto, con alegría y espectacularidad, clavando algunas banderillas que llegaron fuerte a los tendidos, antes de finalizar con un par de acertada colocación.

El joven Francisco Palha lidió con intermitencias al tercero, un ejemplar de menor trasmisión. Elevó su paso por Lisboa durante buena parte de la lidia al que cerró plaza, un toro serio y encastado. Palha construyó una faena muy consistente, practicando un toreo de verdad y dejándolo patente en varias suertes. Lamentablemente, en el tramo final la faena se fue paulatinamente a menos, aunque dejó buenas sensaciones. Con vergüenza torera rehusó las vueltas que le fueron concedidas saludando dos sonoras ovaciones.

Lisboa (Portugal), jueves 19 de julio de 2018. Toros de Pinto Barreiros, muy bien presentados, en general bravos y de franca embestida. Destacó el segundo, de bandera. El ganadero dio dos vueltas a ruedo. Luis Rouxinol, vuelta y vuelta; Filipe Gonçalves vuelta y vuelta; Francisco Palha, ovación con saludos en ambos. Antes de iniciarse el festejo se exhibió en el ruedo la Marcha de Morería, con una coreografía de temática taurina.