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FERIA DE LA PEREGRINA

Talavante y Morante, doble puerta grande en el cierre de Pontevedra

Se lidió un noble encierro de Daniel Ruiz ante el cual Cayetano también cortó un trofeo del que cerraba plaza

domingo 12 de agosto de 2018, 17:56h

Fotos: VERÓNICA DOMÍNGUEZ

Se gustó Morante de la Puebla con el que abrió el festejo, un toro bien presentado y de noble embestida pero justo de fuerza. Con él, el de La Puebla intentó desplegar su torería en una faena sobre ambas manos en la que lo mejor lo firmó en el toreo al natural, donde meció la embestida, se gustó y gustó al público. Faena de enjundia, de detalles, de sabor y ajuste, que, tras una media estocada, le valió un trofeo.

Con dos faroles y varios lances a la verónica recibió Talavante al segundo, un toro noble, con calidad y buen tranco. Entendió a la perfección las condiciones del toro el extremeño, que dejó una actuación en la que supo aplicar distancias, alturas, tempos y tiempos, dosificando las fuerzas y la emoción del toro. El toreo en redondo fue monumental, con remates improvisados que añadieron mayor vistosidad a la faena de un Talavante entregado a su obra. Se entregó el público pontevedrés, que vio cómo el extremeño remataba su faena con una estocada fulminante aunque desprendida. Petición de doble trofeo que se quedó en uno, dos vueltas al ruedo a cargo y gran bronca a la presidencia.

Arreado salió Cayetano en el tercero, recibiendo al toro con dos largas de rodillas y toreo a la verónica a compás y con gusto, pero el toro cambió a peor en banderillas, yéndose a chiqueros. Lo sacó a los medios para anular sus querencias pero a pesar de la pulcritud y el tacto con el que trató al de Daniel Ruiz poco pudo hacer más que intentarlo.

El cuarto tuvo tanta calidad como falta de fuerzas, pero sirvió para que Morante se gustase en su toreo. El inicio de faena fue todo un lujo. Lo trató con dulzura, luciéndose en los inicios y remates de las tandas. Toreó pausado y tras una estocada logró cortar una oreja.

Soberbio y torero estuvo Talavante con el quinto. Alternó el toreo hondo, profundo y caro con el detalle, la improvisación y el duende. Faena llena de expresión y sentimiento. Siempre encajado en cada tanda, supo crear una obra de gran calidad. Expresión pura del alma con un toro que le sirvió y cuya actuación remató de una media estocada en el sitio. De nuevo se pidieron las dos orejas y solo se concedió una, dando el torero hasta tres vueltas al ruedo como prólogo a la bronca monumental que recibió el presidente.

Cerró plaza el toro más armónico del festejo, que resultó también el más complicado. Aun así, Cayetano lo recibió a la verónica con gusto, templado y sentido pero después el toro cambió a peor, volviéndose más complicado. Cayetano no se arrugó y con estos mimbres se la jugó, sacando a relucir la raza de los Rivera como así lo demostró el toreo poderoso por abajo que instrumentó. Tanta exposición y entrega le costó, cuando toreaba al natural, la voltereta, aparentemente sin consecuencias. Volvió a la cara del toro para rematar su actuación con autoridad. Oreja.

Pontevedra. Domingo 12 de agosto de 2018. Feria de la Peregrina. Toros de Daniel Ruiz, bien presentados en líneas generales, de juego desigual, si bien todos ellos mostraron altas dosis de nobleza y fijeza en sus embestidas. Morante de la Puebla, oreja y oreja; Alejandro Talavante, oreja con fuerte petición de la segunda y dos vueltas al ruedo con bronca al palco y oreja con fuerte petición de la segunda y hasta tres vueltas al ruedo con nueva bronca al palco; Cayetano, silencio y oreja. Entrada: Tres cuartos de plaza.