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La Pincelada del Director

Radiografía de una esperanza (I)
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(Foto: Arjona)

Radiografía de una esperanza (I)

Recorrido por la realidad ignorada del toreo. Mientras la televisión pública da protagonismo principal a movimientos minoritarios y/o foráneos, aplica la más absoluta invisibilidad a la Tauromaquia, que estos días ha anunciado acontecimientos que pondrán a nuestras ciudades y a nuestra cultura en el escaparate más internacional del planeta toro: Madrid, Valencia, Castellón, Olivenza, Valdemorillo... son el primer chute de ilusión de la temporada

Los toros siguen invisibles en los grandes medios. El criterio periodístico es un despelote. A unos centenares de veganos, no más, les dan los titulares de los informativos en la primera que ya no es primera ¡que les den morcilla a los productores de carne de este país!; los Goya copan el resto, los vestidos, las joyas prestadas, las improvisaciones oratorias más que repensadas, los más elegantes, los menos… cien millones nos cuesta a todos, no habría nada que decir si el ministro no nos limosnease en los presupuestos; a propósito, a un director de cine le he escuchado suspirar por un premio por ver si alguien va a ver su película que ha costado/nos ha costado un pico, sintomático… continúa el telediario, alguien ha decidido que el primer restaurante chino en Barcelona tenga minutos prime time. De los toros ni muestra.

Esa es la España oficial, la realidad es bien otra. No fácil, ni deslumbrante, ni cómoda, ya se encargan de que no lo sea, pero hay esperanza. A estas alturas del año renovadas. Castellón, Valencia, Olivenza, Valdemorillo… los carteles de las primeras ferias se han hecho oficiales en cascada. También los carteles de la apertura de Madrid. Prácticamente a la vez, una cosa trae la otra, los contadores de aplausos.es se desbordaban. Un gozo para todos. A más curiosidad, más vida; esa es una ley incontestable en el toreo y en el periodismo. No debe haber nada más frustrante que escribir para nadie. Muy parecido, supongo, a dejarte matar en la plaza y luego que los señores de la guerra o habría que decir del sistema, te invisibilicen, palabro que me ha salido en este momento y no quiere decir otra cosa que te juegues los muslos y no te hagan puñetero caso. En esta ocasión hubo mucho de las dos cuestiones, mucha curiosidad y muchos lectores, ahora se le llama pinchazos, también hubo algún desencanto de los que se juegan los muslos y continúan invisibles en las altas instancias, en La Plana sobre todo.

La apertura de Las Ventas tiene argumento y reparte justicia. Las ganaderías son un lujo y todos los toreros que están merecen estar, se lo ganaron y además van combinados con lógica y criterio

Adelanto y no creo que sea el único, que me gusta y mucho la apertura de Las Ventas, tiene argumento y reparte justicia. Las ganaderías son un lujo, me gustan. Fuente Ymbro inicia su maratón madrileño 2019 tras sus triunfos de la temporada anterior. Si cuando hay fracaso pedimos que los sienten, cuando se sueltan corridas como las que soltó Gallardo el año pasado hay que exigir que vuelvan y en este caso vaya si ha vuelto. Seis tardes se ha comprometido en Madrid, seis. Hay que tener cojones ¡y toros! para anunciarse seis tardes en Madrid. Estará también Victorino, que sabe de todo eso un rato largo, de cojones y de toros, y ahora también de liderazgos y estaría por decir de ubicuidad, este hombre está en todas partes, donde las moquetas y donde los terrones, llamando a las puertas de los ministros olvidadizos (y un poco desvergonzados) y en los colmados de las peñas más humildes que reclaman doctrina y ánimos, y lo hace con tal frecuencia que en ocasiones parece que está en dos sitios a la vez. También estará en los carteles (Domingo de Resurrección, qué bien suena y qué oportuno) Lola Domecq, que vuelve tras una gran corrida en la misma festividad del pasado año con la que ha recuperado crédito y vigencia para su ganadería. Así que en la cuestión torista, tan tratada de soslayo siempre, nota alta para el productor S.C. en la apertura de Madrid donde tantas y tantas veces los toreros sumaban a la dificultad propia de Madrid el desánimo previo de anunciarse con divisas de muy improbable juego, de tal manera que, como se decía entonces, anunciarlos era echarlos a los leones. Los toreros no rebajan el reconocimiento a lo bien hecho. Todos los que están merecen estar, se lo ganaron y además van combinados con lógica y criterio: los artistas, si se permite la simplificación -Galván, Ortega y Aguado- por un lado, de ahí debe salir una debilidad de esas que Madrid adopta de tanto en tanto y hace cuestión propia y si no es una que sean tres; por otro los belicosos o, si prefieren, digamos los curtidos -Robleño, Chacón y Moral-, cada terna con su ganadería más ad hoc aunque luego nunca se sabe.

Hay que tener... ¡y toros! para anunciarse seis tardes en Madrid como va a hacer Fuente Ymbro. Estará también Victorino, que sabe de todo eso un rato largo, de ... y de toros, y ahora también de liderazgos y estaría por decir de ubicuidad

LA OTRA RENOVACIÓN.- Por cierto lees esos carteles y huelen a renovación. Esa es otra lectura y otro matiz muy a tener en cuenta. En no pocas ocasiones cuando hablamos de la necesaria renovación solo miramos a los primeros puestos cuando también en la segunda unidad, que dirían los del fútbol, se hace necesario que sacudan el manzano. Dicho en beneficio de esa segunda unidad mismamente que tantos carteles ocupa y con tantos sinsabores carga y por renovarles la oposición a la cabecera, si no pueden unos que lo intenten otros. Y en cuanto a los novilleros no hay duda, los tres que anuncian -González, Téllez y De Manuel- hicieron méritos para estar y los tres van destacados, son los primeros de su clase. Hubo tiempos no muy lejanos en los que los chicos punteros no querían pisar Las Ventas y menos lejos de San Isidro y aunque las circunstancias cambian hay que reconocerles que ninguno de ellos haya puesto reparos en comenzar el curso por el final. Solo queda que haya respuesta del público pero eso será conquista más pausada, ya saben, Zamora no se conquistó en un día.