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El año que viene hay que volver a Utiel
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(Foto: Carlos Alarcón)

El año que viene hay que volver a Utiel

Jesús Duque corta tres orejas y sale en hombros en la feria del Remedio en la que se lidió una buena corrida de Fuente Ymbro

domingo 15 de septiembre de 2019, 10:11h

Ir a los toros en Utiel es devoción de obligado cumplimiento más allá del cartel que este año tenía sus alicientes. La tertulia en torno al olmo del patio de cuadrillas, el más torero de la tierra, el apartado, siempre ambientado, diría que incluso más que la corrida vespertina para desesperación de los empresarios, la comida en el Potajero Chico, donde Carlos hace la mejor olla de la comarca, la entrada a la plaza por la calle del Remedio, con la banda, las festeras y los balcones engalanados con cobertores que anuncian fiesta y procesión, las profecías toreras que no siempre se cumplen, los amigos con José Luis Ramírez exalcalde pero al que nunca le cabrá el calificativo de ex Aplausos, Miguel impresor de raza, Carlos Alarcón fotógrafo y cantante en los tiempos de Elvis y Bruno, Rafa Pérez, los viejos/jóvenes Cuarenta Pavos, los Catacaldos de Carbonell que comparten toros y teatro que para algo estamos en la tierra de Rambal y Duyos, etcétera, etcétera. Así que el que no va se lo pierde más allá de lo que suceda en el ruedo que siempre da para la emoción, la discusión y hasta los abrazos finales cuando surgen las discrepancias como casi le ocurrió a Finito con un espectador que le había afeado su inhibición.

De lo que pasó en el ruedo cabe destacar una corrida de Fuente Ymbro de excelente presentación y escasa suerte. Me gustó mucho la calidad del segundo y la hondura embistiendo del cuarto pese a las pocas facilidades que le dio un Finito nada confiado y que aún así firmó los muletazos más toreros y me gustó que todos tuvieron posibilidades para hacer el toreo. Rubén Pinar tiró de oficio y se vio traicionado por la espada, siendo ovacionado en los dos. Jesús Duque abrió la puerta grande, cortó tres orejas, puso animo y tesón en los dos oponentes. Por todo eso y por más, decidido, el año que viene hay que volver a Utiel.